El fenómeno de las “casas particulares” en Cuba surge en Agosto de 1997, a raíz de la legalización de lo que ya era una práctica habitual en la isla.
Las familias cubanas, movidas por la necesidad de generar nuevas vías de ingresos y ayudadas por su ingenio y hospitalidad, acostumbraban a ofrecer a los turistas habitaciones en sus propios apartamentos, a veces incluso las suyas teniendo que alojarse en otro lugar.
Hoy se ha convertido en una práctica habitual, legal y controlada por el gobierno. Las familias que la practican tienen siempre una habitación especialmente reservada y cuidada para ofrecerla al turista.
Sigue existiendo el alquiler de habitaciones y casas sin permiso, pero tened en cuenta que la seguridad no está garantizada. No incluimos en nuestro buscador ninguna casa que no cumpla los estándares de higiene, calidad y seguridad exigidos por el gobierno cubano.
Alojarse en una casa particular en Cuba te ofrece una serie de ventajas frente a los ya conocidos hoteles y a los impersonales complejos turísticos:
- Te permite conocer más de cerca una cultura muy diferente y acercarte a una realidad política ya única en el mundo. El pueblo cubano, a pesar de su aislamiento informativo, tiene un nivel cultural bastante elevado y disfruta enriqueciéndose con el intercambio cultural y la influencia de otros países más “avanzados”. Resulta muy agradable compartir un buen café o simplemente una agradable charla con un cubano al que nunca le faltará tema de conversación.
- Es una opción mucho más económica . Desde 25 dólares puedes disfrutar de una buena habitación con llave, aire acondicionado y baño privado, en las zonas más céntricas de cada ciudad, frente al mar, o incluso cabe la posibilidad de alojarse en lo que un día fueron esplendorosos edificios coloniales.
- Tus anfitriones te aconsejarán sobre aquello que no suele salir en las guías de viajes, dónde comer bien sin pagar de más, dónde se puede disfrutar del auténtico son cubano, dónde se baila la salsa más vibrante… Ellos son los primeros interesados en que tu estancia sea lo más agradable posible puesto que si tu estás a gusto, recomendarás la casa a algún conocido y como casi todos los que hemos ido antes, volverás.
- Contribuyes a que una parte de las necesarias divisas se quede en manos del pueblo y sirva para reactivar su economía. Estaréis orgullosos sabiendo que parte de vuestro dinero sirve para ayudar a una gente que os recibirá con los brazos abiertos.
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